La passiflora es una hierba medicinal procedente principalmente de América Central. Al ver sus las curiosas formas de sus flores, los primeros conquistadores españoles le pusieron el nombre de “flor de la pasión”, en referencia a la pasión de Cristo. El principio activo de la planta se extrae de las flores, el tallo y las hojas, y como es un remedio totalmente natural lo podemos tomar sin ningún tipo de contraindicación o efecto secundario, aunque como todo en la vida, no es conveniente abusar. Tampoco se recomienda su uso en mujeres embarazadas o en período de lactancia.

Los efectos de la passiflora están indicados para estados de nerviosismo en general. Lo que hace esta planta es relajar nuestro sistema nervioso. Al tomarla notaremos que estamos mucho más relajados, aunque nos estemos enfrontando a algún problema que nos quite el sueño. Es muy beneficiosa, por tanto, tomarla en situaciones de estrés, ya que aunque estemos preocupados notaremos que la passiflora nos calma el cuerpo, así por ejemplo podemos mantener la presión sanguínea en niveles más bajos, o mantener los músculos más relajados evitando alguna contractura, y todo esto aunque estemos pasando por un estado de nerviosismo.

A las mujeres la passiflora les ayuda a aliviar los síntomas premenstruales, ya que la planta reduce la hinchazón abdominal y calma los episodios de irritabilidad. También reduce los dolores causados por los cólicos intestinales, así como los casos de diarrea. Ello es debido a su uso como antiespasmódico, lo que unido a su origen natural lo hace ideal para tratar a los niños. Sus efectos se pueden usar para alivia los síntomas relacionados con el síndrome de abstinencia de medicamentos narcóticos, reduciendo eficazmente la ansiedad, la irritabilidad, los problemas para dormir y la agitación. Los componentes de la Passiflora ayudan a reducir los niveles de la presión sanguínea, siendo frecuentemente recomendada para las personas con hipertensión arterial. También se puede usar la passiflora en forma de cataplasmas para curar heridas, tratar las hemorroides, quemaduras o inflamaciones.

Se puede adquirir en herbolisterias, tiendas de naturopatía y algunas farmacias. Se vende en forma de perlas (quizás la forma más económica y práctica), también en gotas o bolsitas para infusiones. En homeopatía se pueden encontrar varios remedios elaborados a partir de la passiflora. Es aconsejable tomar la dosis indicada por el fabricante y, como todo, no abusar de ello, es decir que es mejor tomarla por un periodo determinado, algún episodio de estrés concreto, ya que si nuestro sistema se acostumbra a tomarla contínuamente, también empezaremos a acostumbrarnos a sus efectos y no los notaremos.