El método Sedona es una sencilla técnica que ha ayudado a miles de personas a llevar una vida mejor, liberándoles de los sentimientos y miedos que les impiden avanzar. Precisamente la sencillez es la clave del éxito del método Sedona, y para reflejar esta sencillez sus seguidores lo llaman simplemente “el método”. Utilizando esta sencilla técnica podemos alcanzar un estado de conciencia en el que estaremos libres de ataduras emocionales negativas. Tal y como dice la Ley de la atracción, atraemos aquello que pensamos, y por tanto si nos llenamos de sentimientos negativos solamente atraeremos negatividad a nuestra vida.

El método Sedona fue inventado por Lester Levenson justo después de ser diagnosticado de una enfermedad cardíaca terminal. Aterrado ante la posibilidad de morir en sólo dos o tres meses, Lester canvió radicalmente su manera de enfocar la vida y empezó a darse cuenta de que su mente estaba constantemente bombardeada por sentimientos y pensamientos que eran en realidad los dueños de su vida. Decidió que tenía que deshacerse de todas las emociones, especialmente las negativas, para poder ser él mismo, sin que nada externo le influyera. Con el tiempo aprendió a deshacerse de las emociones que no le permitían llevar una vida tranquila, y con mucha práctica consiguió “soltar” todo aquello innecesario dentro de su cabeza. Al desapegarse del dolor, del odio, del miedo, de la rabia y de todos los sentimientos negativos que se aferraban en su interior, Lester descubrió que podía vivir en un estado de libertad que nunca antes había experimentado. Todas las cosas buenas de la vida llegaban a él como nunca antes, ya que los sentimientos negativos que antes las bloqueaban ya habían desaparecido. Sin darse cuenta, transcurrió el tiempo que le habían pronosticado de vida, pero en lugar de morir se sentía mejor que nunca y empezó realmente una nueva vida que se alargó 40 años más de lo esperado. Así nacía el método Sedona, llamado en honor a la ciudad en que residía Lester.

El método estudia y analiza las diferentes emociones que tenemos y nos ayuda a entender que nosotros no somos nuestras emociones. Nosotros somos en el fondo unos seres que estamos regidos únicamente por la paz y el amor (en un estado de relajación podremos comprobar esto), el resto de emociones no forman parte de nuestro yo, sólo son capas que se superponen a nuestro auténtico yo, pero nos afectan enormemente, ya que casi todo el mundo acaba pensando que una persona son sus emociones. Este enfoque nos limita mucho como personas, ya que siempre estamos pendientes de las emociones en todas las acciones que emprendemos. Esto quiere decir que todo lo que hacemos está impregnado por estas emociones superpuestas, que resultan ser negativas en su gran mayoría (miedo, ira o apatía). Si actuáramos siempre libres de estas emociones negativas seríamos capaces de conseguir todo aquello que nos propusiéramos, vivir de forma tranquila, aceptando todas las situaciones que la vida nos presentara. Actuar desde la no-emoción significa que actuamos desde el fondo de nuestro ser, desde la paz y el amor que todos tenemos en el fondo de nuestro ser.

Para conseguir deshacernos de las emociones negativas, el método Sedona propone unos sencillos ejercicios enfocados a “soltar”. Soltar significa liberarse de las emociones y pensamientos negativos que nos impiden ser felices. Para entenderlo podemos imaginar que el sentimiento negativo es algo que sujetamos en la mano, y que simplemente podemos soltar cuando queramos. Para hacerlo primero tenemos que hacer es pensar en aquello que nos molesta en este momento. Inmediatamente nos preguntamos si podemos soltar ese sentimiento o pensamiento. No importa si contestamos que si o que no, lo importante es focalizarnos en el problema concreto. Después nos preguntamos si queremos soltar ese sentimiento, sea la respuesta si o no. Después nos preguntamos ¿Cuándo? para saber cuando queremos liberarnos del problema. Lo ideal sería soltarlo en ese mismo momento, claro.

En resumen, una de las técnicas del método Sedona sería hacernos las siguientes preguntas:

1. Enfocarse en una situación y en el sentimiento que se genera en nuestro interior, aceptándolo plenamente.

2. Preguntarse : “Podría dejar ir a este sentimiento?” y contestar si o no.

3. Preguntarse: “Lo dejo ir?” y contestar si o no.

4. Preguntarse: “Cuando?”, siendo “ahora” la respuesta más adecuada.

Lo ideal sería repetir esta ronda de preguntas tantas veces como sean necesarias, y por supuesto en un estado relajado, sin distracciones. Como en todas las técnicas la práctica es lo que nos llevará al éxito. Al principio es normal no entender el proceso, hacerlo mal o pensar que no funciona, pero lo importante es practicar y practicar para lograr soltar todo aquello que nos moleste. Con la práctica, es posible localizar problemas derivados de uno principal que ni nosotros mismos conocíamos. Es importante llegar a esta fase de problemas derivados para lograr soltar completamente un problema y sentirse libre.

A pesar de la sencillez de la técnica, es recomendable adquirir un libro que la explique detalladamente paso a paso. Uno de los mejores y más recomendables es el de uno de los discípulos de Lester Levenson, Hale Dwoskin, que ha publicado varios libros y tiene muchos materiales audiovisuales. También podréis encontrar algunos resúmenes de sus presentaciones en youtube.